Pero finalmente la suerte nos ha sonreído. Hemos conocido a Mamadu, un chico de Costa de Ivory, una maravilla de persona. Nos ha ayudado a encontrar un sitio donde dormir barato en París, tarea bastante difícil. Nos ha llevado en su furgoneta por toda la ciudad y, cuando nos despedíamos, nos ha dicho que él iba a dormir feliz esta noche porque nos había ayudado, ¿qué os parece? Así que después de alojarnos hemos salido a conocer "París la nuit". Hemos bebido unos cuantos mojitos y hemos acabado cantando y bailando por las calles de esta bellísima ciudad con algún que otro "pesado" detrás nuestro. ¡Buenas noches!